10 beneficios de la miel

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Actualmente esta sustancia constituye uno de los endulzantes naturales primarios más importantes, cuyos beneficios van desde un sabor agradable al paladar, hasta la posible prevención y tratamiento de enfermedades.

A continuación veremos qué es y cómo se obtiene la miel de abeja, y sus principales propiedades y beneficios.

¿Qué es y cómo se obtiene la miel?
La miel natural se produce de manera natural por la Apis mallifera y distintas subespecies de abejas. Estas últimas obtienen la miel por el néctar de las flores y también por secreciones liberadas por las propias abejas.


1. Potencial antibacteriano

Debido a las inhibinas (peroxido de hidrogeno, flavonoides y ácidos fenólicos) presentes en la miel, esta sustancia tiene propiedades importantes como bactericida. Dichas propiedades se atribuyen también a la presencia de glucosa oxidasa. Por ejemplo, uno de los potenciales antibacterianos de la miel puede ser importante para el tratamiento de acné y para exfoliar la piel.

2. Fuente natural de antioxidantes

Los antioxidantes son sustancias naturales que impide la formación de óxidos, lo que a su vez frena la descomposición celular. En este sentido, el consumo periódico de miel de abeja puede ser un complemento dietético importante en la prevención de enfermedades cardíacas, del sistema inmune y de procesos inflamatorios.

¿Qué podemos hacer nosotros, simples mortales ante esta inminente catástrofe?

¿Cómo podemos colaborar, en forma sencilla y con nuestros recursos desde nuestros hogares?


 

Comencemos por rechazar los alimentos que contengan plaguicidas y fumigantes.


Los plaguicidas ocasionan cáncer y un sin fin de enfermedades, comencemos a comprar a los productores orgánicos pequeños.
Vayamos a esos pequeños mercados orgánicos y compremos lechugas, tomates, zanahorias, papas, calabazas, cilantro, romero, perejil y todo aquello que necesitamos en nuestra comida diaria.

Escojamos lo saludable, aquello que no tiene venenos tóxicos que terminan en nuestros órganos vitales.
Cuidemos nuestra salud y la de nuestros seres queridos.

 



Con esto, colaboraremos a que cada vez menos esas grandes compañías surta sus venenos a la agricultura mundial.

Tenemos que volver al sendero de nuestros abuelos, que comían todo en forma natural, sin venenos ni conservadores de ninguna especie.

Hagámonos exigentes con lo que ingerimos y bebemos.
Nuestro cuerpo es un templo que merece respeto.


¡Seamos sembradores! Pero una forma muy fácil que se me ha ocurrido, es convertirnos en sembradores de flores.


Así de fácil como se oye.
Sembradores que llevemos las semillas adonde quiera que vayamos. Si salimos de paseo, llevar nuestra bolsa de semillas de flores y esparcirlas en cualquier lugar, de preferencia, hacer un pequeño hoyo en la tierra y alli, poner nuestras semillas para que al primer cambio de estación, comiencen a florecer.

¡Imagínense la cantidad de flores que habría en el mundo si los humanos nos decidiéramos a sembrar una!
Sembremos semillas, plantemos árboles, hagámonos amigos de la naturaleza para que ella nos perdone todo el mal que le hemos hecho con nuestra inconsciencia.

¡Sembremos, sembremos!
¡para que las abejas sobrevivan y nosotros también!

Saludos afectuosos,

Tía Trini.